Me encuentro leyendo, desde hace mucho tiempo el libro “La Inteligencia Emocional en la Empresa” y creo que cada una de sus páginas significan una alivio a mi ego y personalidad.

Nunca fui un alumno ejemplar en la universidad. Ni menos aquel que se destacaba por sacarse un 100 o sentarse adelante pa anotar todo lo que decía el profe. Alumno destacado si, pero por actividades extra académicas. Mi pasión por la tecnología Web me hizo dedicar mucho tiempo al estudio del tema, a nivel de los negocios, y evolucionando a las Tecnologías de Información. Esto me permitió ofrecer cursos a alumnos y profes de la U, junto con la posibilidad de realizar proyectos en el área, como sitios web o encuestas online. Siempre me he dedicado a estar allí en la materia, como también incentivar a otros a seguir el camino.

El punto es que, el rendimiento no muy óptimo, junto con una continua inadaptabilidad al ambiente sansano, me deprimían a veces. Pero salía adelante y aprendía a sufrir… jajaja

No fue hasta una conversación con un(a) querido(a) amigo(a) (da lo mismo quien), que me di cuenta de mis reales capacidades, que se traducían sin saberlo en virtudes para el mundo laboral. En verano recién pasado ya contaba con dos ofertas de trabajo y aún no egresaba, mientras que mi compañero(a) de excelente rendimiento y ya titulado(a) aún estaba en la búsqueda laboral.

El coeficiente intelectual, está ligado a las habilidades analíticas, esas aptitudes cognitivas que nos hacen ser más o menos inteligentes. Esto es más común en las mentes científicas, matemáticas o de ciencias mal llamadas “duras”. La inteligencia emocional, es aquella que nos permite conocer quienes somos realmente en el marco emotivo, las aptitudes emocionales que controlan nuestros comportamientos en el diario vivir. Dirige nuestras motivaciones relaciones intra e interpersonales.

En este sentido, Daniel Goleman autor del libro que leo, señala la importancia que tiene la Inteligencia Emocional en el mundo de hoy. Sabiamente señala, que los mejores científicos nos son aquellos que descubren las maravillas de la naturaleza, sino los que son capaces de comunicarlas, defender sus teorías e influir en la comunidad científica.

Esto conlleva claramente, a que el coeficiente intelectual, alguna vez madre de las aptitudes personales deseadas, pasa precipitadamente a segundo plano. La IE, se sube al podio.

Mi amigo(a) tenía ciertamente un alto coeficiente intelectual (mejor o peor que el mío, no tengo ni idea). Además poseía ciertas habilidades que le permitieron superar exitosamente el escollo universitario. Pero lo que siempre le critiqué fue que nunca supo decidir en qué área laboral quería desempeñarse. Le daba lo mismo, mientras le pagaran bien. Argumento totalmente contrario a mi visión.

Mi visión se basa en que el éxito personal se logra sólo haciendo lo que a uno le gusta, dado que se desprende que lo que me gusta lo hago con pasión. Y suele suceder que en todo lo que hago con pasión me sumerjo a fondo, creando y emprendiendo con nuevas ideas. Esto me ha sucedido en la música (componiendo), en el campo de la Web (siendo relator de varios cursos), en grupos de trabajo, en proyectos, etc. En rigor, sin haber egresado de la U, ya se que en qué áreas me gustaría desempeñarme, y lucho por ello. Junto a eso, también se en que empresas no me gustaría para nada trabajar. Las mineras pueden pagar mucho, pero no estoy ni ahi!!! (eso fue un arranque, sorry)

Amigos, amigas, si estudian en algún establecimiento educacional, potencien sus habilidades emocionales. Aprendan a conocerse a sí mismos, es la única forma de descubrir para qué somos buenos. Cuando lo hagan, aprovechen los recursos que la U, el colegio o el Instituto tiene a disposición. Pasar todos los ramos de una vez, sólo sirve para obtener el carton más rápido, pero cuidado con pasar sin pena ni gloria, porque el mercado laboral busca personas emprendedoras y no a quienes les gusta obedecer lo que les pidan.

Como un avance. La Inteligencia Emocionales de divide en dos grandes áreas: Aptitudes Personales y Las Aptitudes Sociales. De estas se desprenden las siguientes:

Aptitudes Personales
-Autconocimiento
-Autocontrol
-Motivacion

Aptitudes Sociales
-Empatía
-Habilidades Sociales

Asimismo de estas se desprenden otras 25 aptitudes que más adelante iré comentando. Pero lo importante es reconocer quiénes somos, y cómo interactuamos con los demás. Esto nos servirá como guía interna, nos permitirá tomar decisiones y resolver conflictos (Marcelo como nos hizo falta aquello!!).

Esto no es una moda, es un descubrimiento acerca de nosotros mismos. Amén.

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