En el post anterior entregué las postura de los Intelectuales chilenos, ahora, me llegó por mail, la opinión de los que pienan otra cosa… Ahi Uds con sus posturas…
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Circula en Internet una convocatoria a los Artistas e Intelectuales de Chile, invitándolos a actuar ahora, cuando el Presidente de Bolivia esté en Santiago. En ella se dice que todos nuestros mapas han sido trazados con sangre y que debemos redibujar nuestras fronteras con justicia y solidaridad, que un Chile integrador, un Chile latinoamericano debe anteponer la solidaridad a la mezquindad amparada en reducidas ideas sobre soberanía y que es momento de sumarse a la legítima demanda del pueblo boliviana. La firman algunos poetas, músicos, dramaturgos, actrices, filósofos, profesores y un artista visual.

La utopía del mundo sin fronteras puede ser tan peligrosa como resultó ser la utopía económica y obedece al remanente de una ideología que a la luz de los hechos ya no puede defenderse del desastre de los llamados socialismos reales. El panamericanismo ciego ha traído históricamente resultados desastrosos para nuestra política exterior y el juego de palabras altisonantes es siempre engañoso y en este caso esconde una finalidad perniciosa.

Se dice que nuestras fronteras han sido dibujadas con sangre, pretendiendo crear un sentimiento de culpabilidad. No hay ninguna frontera en el mundo que haya sido fruto de un acuerdo libre de presiones o guerras, solo en territorios despoblados e inhóspitos sus habitantes se han acomodado como han podido.

Redibujar fronteras con justicia y solidaridad es una contradicción. La palabra solidaridad significa adhesión a la causa de otros, lo quiere decir que estas personas abandonan la justicia de los chilenos y adoptan la justicia de los bolivianos. Cuando los puntos de vista referente a la justicia son irreconciliables, se hacen valer las leyes y los derechos. Aquí la palabra justicia solo justifica una opción personal.
Un Chile integrador no tiene porque ser un Chile disminuido o entreguista, debe ser un país fuerte, que sume su esfuerzo a los demás en beneficio de todos, en un clima de amistad y de respeto, sin hegemonías. Esta puede ser una realidad porque le conviene a todos.

Anteponer la solidaridad a la mezquindad de las reducidas ideas de soberanía es otro juego de palabras. La solidaridad no es un fin en sí mismo, es una acción que nace del convencimiento y tratar de mezquinas las ideas que sostiene otros no es mas que la descalificación de otros. Referirse a “las reducidas ideas de soberanía” tampoco significa nada sino se sabe cuales son las ideas de soberanía que sostienen los firmantes de la convocatoria.

No cuesta nada regalar lo que no es de uno. La facilidad con estas personas proponen regalar parte del territorio hace pensar que no lo sienten como propio. Su actitud no debe preocuparnos, hay casos similares, veamos por ejemplo en el siglo pasado. Puede decirse que los austriacos y checoslovacos aclamando a Hitler a la entrada de sus capitales, que el partido nazi en Gran Bretaña y los franceses colaborando con los alemanes fueron una excepción y lo es; también estos artistas e intelectuales chilenos, por mucho que se promocionen son una excepción.

El título de la convocatoria es “Imagina a Chile sin mar”. La respuesta es que Chile sin mar no es Chile. Es lamentable que un filósofo y un profesor firmen esta convocatoria en que hay tantas y evidentes falacias.¿ Porqué han disminuido la clases de filosofía, especialmente de lógica, en la educación media?

Y por último ¿ Es legítima la causa boliviana? No lo es, si lo fuera Bolivia hace tiempo habría llevado a Chile a tribunal internacional. Ni la persistencia de su reclamo, ni la colaboración de algunos chilenos podrá legitimar ese anhelo inducido a la masa boliviana por políticos irresponsables. La legitimidad que puedan pretender en base a la necesidad se derrumba, porque esa necesidad no es real, ya que los beneficios de un corredor no se comparan a los que pueda obtenerse de la integración a través de Arica, Iquique y Antofagasta. Como esa integración viene aceleradamente, Bolivia busca llevar rápidamente a Chile a un compromiso que hoy como nunca puede plantear en el terreno ideológico.

El problema que Bolivia pretende tener con Chile no es jurídico ni económico, de aquí que intente maniobrar en el terreno político. En ese sentido la colaboración de los mencionados Artistas e Intelectuales de Chile puede ser mas útil para reforzar la majadería al interior de Bolivia, que para debilitar la cohesión interna de Chile.

Raúl Manríquez Lagos

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