Bueno ese dÃa nace Raissa, mi pequeña sobrina, hija de la Vivi, mi hermana menor.
Con una sensación muy extraña, basada en alegrÃa emoción y mucha ansiedad, la primera vista que tuve de ella fue por medio de una frÃa ventana, en la sala de Maternidad del Hospital Naval. Mis papás, suegros de la Vivi y algunos vecinos, compartÃan la emoción que tenÃa cuando una tosca enfermera la muestra al mundo tapada apenas por algunos trapos.
Lloraba como si los pulmones quisieran tocar la ventana, pero era lo mejor que podÃa hacer, demostrarnos que estaba muys sanita.
Bueno, después de tratar de hacerme la idea de tener un bebé en la casa, y por que no decirlo, en mi vida, recibo un telefonazo muy pero muy inesperado, con una propuesta más inesperada aún.
Sr. Julio Olivos… ex kanutero (Sambaknuta) me llamaba por su celular pa tocar en una banda.
Con la mente en Raissa y la voz con Julio, lo único que atiné a decirle fue: “Wn! acabo de ser tÃo”…
Una vez felicitado, me puse a pensar en la propuesta, que parecÃa interesante, ya que tocar salsa siempre ha sido y lo será por mucho tiempo, un gran desafÃo.
Entonces una semana después, me hallaba en el Ex Bulevar (local donde por mucho tiempo toqué con Sambaknuta) ensayando con mi nueva banda: Sonora Funa.









