La procesión para crear y cerrar empresas en Chile
Tuesday 31 October 2006 @ 10:18 am
Importante artículo a considerar a la hora de crear empresas en Chile. No se trata de asustar, sino de motivar a los legisladores a cambiar las reglas del juego para quienes, se supone, dan empleo y mueven la economía del país.

Tomado del Diario Financiero

A las trabas burocráticas que impiden un mayor dinamismo en el nacimientos de nuevas empresas, se suma la cultura del castigo al fracaso, que lejos de ser parte del aprendizaje en el camino al éxito empresarial, es un obstáculo que anula las segundas oportunidades.

Ser emprendedor en Chile es una de las profesiones más complejas, pues además de requerir de buenas ideas, talento para llevarlas a la práctica y capital para afrontar los costos iniciales, la experiencia local revela que es tanto o más fundamental la perseverancia. 

La creación de una empresa puede tomar hasta un máximo de seis meses para empezar a funcionar e involucra un costo de US$ 1.347 (unos $ 700 mil), es decir, el doble que en otros países con niveles de desarrollo e ingreso per cápita similar al nuestro, según corrobora un reciente estudio de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS).

Y, antes de partir, el protagonista de cualquier proyecto debe realizar unos 26 trámites -en unas seis entidades distintas y en promedio toma una semana cada uno-, mientras que en Nueva Zelanda sólo se necesitan dos. “En ese país, un empresario se demora 12 días en crear su compañía y con un costo de US$ 40 y nosotros nos demoramos seis meses y con un costo mínimo de US$ 800 para el caso de un simple negocio tipo bazar o en un pequeño comercio”, comentan en la entidad gremial.

Una difícil partida Martín, un profesional santiaguino con algunos ahorros, instaló hace un año y medio un restaurante en la V Región, pues pensó que esta sería una inversión más rentable que un depósito a plazo u otra apuesta de tipo financiera.

Desde un principio, las dificultades fueron evidentes. La primera, la falta de un organismo que centralice la información para quien se inicia en las lides de los negocios. “Cada entidad a la que uno tiene que ir está preocupada de lo que necesitan ellas, no de los pasos siguientes ni de los papeles que se deben llevar. Entonces, por cada trámite, en rigor, hay dos viajes. Uno para saber qué papeles y requisitos se necesitan, y otro para hacer el trámite y pagar”, relata.  Propio de los emprendimientos relacionados con el ámbito de los alimentos, las mayores trabas en su recorrido las encontró en la Municipalidad y en el Servicio de Salud. Por ejemplo, en la primera le pidieron actualizar el plano de la casa en donde funcionaría el restaurante, lo cual lo obligó a contratar un arquitecto, pero nunca le dieron la patente de alcoholes. “Esto último depende de la decisión del Consejo Municipal y eso se ve, caso a caso”, explica el ex empresario gastronómico.

A la inversión en los equipos del restaurante, debió sumar cuatro meses de sueldos a sus empleados, ya que el Seremi de salud exige la nómina de trabajadores antes de empezar a operar el negocio. “Para solicitar el permiso sanitario se pide un plano con la ubicación de todos los muebles, maquinarias y extractores de aire, para lo cual hay que tenerlas compradas y muchas veces no las aceptan. Así me demoré cerca de siete meses en partir”, precisa Martín.

Otra muestra de los tropiezos que genera la ausencia de una institucionalidad pro emprendimiento, es la cantidad de copias de cada papel relevante para lograr la autorización de una actividad comercial. Precisamente, por la carente comunicación entre las diferentes reparticiones que participan en el proceso, la persona debe andar con una carpeta de papeles para todas partes.

No es sólo un problema de comunicación. La descoordinación entre las entidades pertinentes muchas veces agrava la situación. “El departamento de Obras de la Municipalidad me exigía tener 120 m2 construidos, y el Seremi de Salud me exigía que la basura estuviera en un cuarto techado aparte. Pero si ponía techo, me pasaba en 2 metros de los 120 m2 que pedía la Municipalidad. Entonces, cuando iba el inspector municipal tenía que sacarle el techo al cuarto; y cuando iban los inspectores de salud, volver a ponérselo”, grafica.

Al final, Martín optó por cerrar su negocio sin recuperar el capital. Sólo en la reconstrucción de la casa que arrendó invirtió $ 5.000.000, pues debió ajustar estructuralmente el lugar para cumplir con la normativa. En diligencias básicas para partir -notariales y legales- el gasto había bordeado los $ 300 mil. 

El castigo al fracaso

Decidor, Martín prefiere guardar reserva de su apellido. Otros, en su mismo caso, lo emulan. Todos sacan la misma cuenta: la idiosincrasia chilena castiga el fracaso, incluido el ámbito empresarial. Cada uno guarda en  el anonimato las “aventuras” empresariales.

Un mar de distancia con lo observado en economías desarrolladas, donde los currículos suelen enriquecerse con los “proyectos frustrados”, pues se asume que el fracaso es parte de la esencia de los emprendedores. En EE.UU. los ejemplos son emblemáticos: Henry Ford falló en dos negocios como fabricante de automóviles antes de crear Ford Motor Company; Tom Monaghan, que fundó Domino’s Pizza, estuvo a punto de quebrar dos veces con su primer restaurante y Berry Gordy, fundador de la Motown Records, debió cerrar su primera tienda de discos.

¿La lección? Todos ellos se levantaron de nuevo. Sólo un antecedente al respecto: en la mayor economía del mundo sólo toma cinco días –como mínimo- abrir una empresa y el costo llega a  US$ 285 (unos $ 150 mil).

Pero el negativo impacto no se limita a la imagen personal sino también alcanza al bolsillo del emprendedor, puesto que -por lo general- éste queda endeudado con el sistema financiero. Y aunque termine pagando, sus fracaso quedará registrado en el sistema, haciéndosele prácticamente imposible volver a obtener un crédito para volver a emprender.

Si al principio fue difícil el acceso a financiamiento, hacia el final la figura también es compleja.  “Hay que demostrar como mínimo 12 IVA para tener un acceso a un crédito y ventas altas de alrededor de $ 30 millones”, precisan en el comercio. Ese mismo año de funcionamiento que se exige para tener una cuenta corriente y una chequera de empresas, requisitos -a su vez- para establecer tratos con proveedores.

El trauma del cierre

Las dificultades de la historia no terminan con el funcionamiento de la nueva empresa. Si ésta decide cerrar, surge otro problema. El término de giro –que debe informarse al Servicio de Impuestos Internos en los dos meses siguientes a la decisión- obliga al empresario a presentar una contabilidad histórica de su negocio. Para ello el SII le da plazo de un año, en cuyo lapso debe demostrar además que no tuvo movimiento, o sea, deben acumular en forma continua 12 o más declaraciones de IVA sin movimiento.

Dentro de este plazo, el empresario también debe entregar todas las boletas y facturas timbradas, es decir, es sometido a una verdadera auditoría para chequear si tiene deudas financieras y previsionales. Al minuto del cierre, todas las cuentas deben estar al día o, de lo contrario, el SII aplica multas.

Dado este cuadro, se calcula que alrededor del 70% de las empresas sin movimiento no realizan los trámites legales de término de giro. Muchas veces, y ante una actividad comercial que no dio dividendos, no tienen cómo responder frente a los pasivos.

Antecedentes del Banco Mundial, revelan que el tiempo promedio de cierre de empresas en el país es de 5,6 años, lo que lo ubica en el lugar 14 en el ranking de países con mayores tiempos de cierre de firmas,  cercano a Haití, Filipinas y Turquía, mientras que Estados Unidos registra un tiempo medio de 2 años y los países de la OECD de 1,5 años.

Empresas inactivas

Una  muestra de que muchos emprendedores declinan cerrar formalmente las empresas en las cuales les va mal -precisamente para evitar problemas con el SII y otras secuelas que implican altos costos-, es que alrededor de un 40% de las firmas legalmente identificables son compañías sin actividad comercial alguna, o sea, no poseen registros de ingresos o ventas en sus estados de  situación, según un estudio de la Cámara de Comercio de Santiago.

De acuerdo a dicho informe, la creencia común de que en el país operan cerca de 700.000 empresas es sólo eso, pues el universo efectivo no superaría las 450.000.

En suma, después de un fracaso empresarial regularmente no queda capital y, a su vez, queda restringido sino anulado el acceso a financiamiento. Con alta probabilidad, el entusiasmo por emprender nuevos negocios desaparece. Un serio riesgo para el desarrollo de un país que aún exhibe grandes desafíos en materia de distribución del ingreso de la población vía un mayor y mejor empleo, cuya base –se entiende– debe comprender una saludable iniciativa personal.

Urge por lo tanto incentivar el emprendimiento. Hace más de 200 años que Adam Smith nos habló de las bondades que genera para la sociedad la existencia de iniciativa privada: aunque el empresario no se lo proponga una “mano invisible” fomenta el desarrollo del país. Urge, por lo tanto, una “mano visible” del Estado para simplificar los  trámites (sin necesariamente bajar los requerimientos) que permita a más personas emprender.

Los cambios: Simplificar y reducir costos

Una mayor creación de nuevas empresas podría constituirse en un arma poderosa para combatir el desempleo en Chile. Para acelerar este proceso es necesario llevar a cabo una serie de reformas,  que a juicio de la Cámara de Comercio de Santiago pasan por dar origen a una ventanilla única on line, que integre todas las plataformas electrónicas involucradas en los procesos de cierre y aperturas de empresas. Lo complicado de esta propuesta, es que -por distintas razones- nunca ha resultado.  De hecho, bien podría calificar entre las eternas promesas de los últimos gobiernos.

En segundo lugar, se requiere la modernización del sistema registral chileno, el cual permitiría agilizar y optimizar la recepción, almacenamiento y distribución de información a través de una red interconectada con todos los agentes que componen dicho sistema.

Otro frente de renovación corresponde al aparato municipal a través de la creación de una plataforma tecnológica común “de apoyo al giro municipal”, que opere sobre Internet.

A su vez, habría que revisar los costos fijos -notariales y legales- para crear una compañía, que suman unos US$ 547,
independiente del monto del capital invertido. Estos costos representan
una carga mayor para las pequeñas o microempresas que inician
operaciones.

En economías competitivas ya existen resultados concretos con este tipo de reformas. En Canadá en 2002 y Australia crearon en 1998 sistemas ad-hoc para registrar la creación de empresas en Internet. Ambos países poseen un récord mundial de sólo dos días para la creación de una compañía.





Wirtely y Google Spreadsheets TODO EN UNO!
Wednesday 11 October 2006 @ 1:21 pm

What a surprise!!

El Martes por la noche, Writely anunciaba cambios en el sistema… e incluso nos invitaba, a los usuarios del mismo, a entretenernos en “otra” cosa para evitar problemas de funcionamiento con nuestros documentos. En el blog de Writely, los comentarios iban de la mano con dudas acerca de qué tipos de cambios se harían… la verdad es que nadie se esperaba lo que ahora por la mañana descubrimos.

Writely dejó de ser tal, y se unió con Google Spreadsheets. Todos los documentos que antes teníamos separados en aplicaciones diferentes, ahora están en un solo lugar con el nombre de “Google Docs & Spreadsheets”.

Mientras evaluó el nivel de intregración del sistema, cabe notar que sumado a la reciente adquisición de YouTube por parte de Google, el nivel de expansión de esta última ha alcanzao nivel increíbles de cobertura: Medios, Office 2.0, etc! increíble.





Cisco Systems lanza su propio Youtube para empresas: Más de la Inteligencia Colaborativa
Sunday 1 October 2006 @ 1:31 am
Era de esperarse que el fenómeno YouTube se replicara en otras dimensiones. Cisco Systems, recientemente ha anunciado un nuevo servicio: Cisco Digital Media System, que permitirá crear y distribuir rápidamente digital media de alta calidad para mejorar las comunicaciones y entregar “un toque humano” a los negocios facilitanto el contacto con clientes, empleados, proveedores, socios o estudiantes en cualquier lugar y a cualquier hora.

YouTube es un sitio en donde los usuarios pueden subir sus videos, etiquetarlos, compartirlos, etc… atributos que le han permitido estar en los top ten de los sitios más visitados de la Internet (según Alexa). El fenómeno YouTube, es similar al efecto que provocaron los blogs, en donde los usuarios son los amo y señor de los contenidos. En la generación anterior a la Web 2.0, generalmente los sitios con más tráfico de Internet correspondían a aquellos en donde las compañías eran las que creaban lo que los usuarios veíamos. Ahora, la tendencia señala que los usuarios crean para los mismos usuarios. Los blogs, por lo tanto, entregaron la oportunidad de expresión y participación que antes estaba limitada a aquellos con los conocimientos suficientes en computación como para incursionar en la web sin morir en el intento. Pues bien, YouTube, además de entregar este canal de participación sin jerarquías, ha permitido crear comunidades online, en donde no solo los usuarios individuales se han aferrado a sus beneficios, sino que también compañias cinematográficas cuyos cortos o trailers pueden ser vistos en el sitio.

Esto de entregar herramientas a los usuarios para crear sus propios contenidos, es la clave de un tema más de fondo, que en la jerga Enterprise 2.0 se le denomina: Inteligencia Colaborativa. Este concepto se asocia al valor resultante cuando individuos de una organización: empleados, clientes, socios, etc… se unen a tratar un tema en especial, por medio de una plataforma social en donde no existen dictadores de la palabra, ni censuradoes… es decir, un espacio democrático en donde todos pueden colaborar. En desmedro de todas las causas-efectos que pudiesen ocurrir en tal o cual organización, sin duda que cualquier empresa que pueda sacar provecho de esta Inteligencia Colaborativa, crea sinergias de trabajo que puede mejorar la eficiencia comunicacional interna/externa.

Que Cisco haya identificado este nicho como algo importante, no es menor. SocialText, desde hace mucho que viene entregado su plataforma de Wikis corporativos que se han convertido en verdaderos casos de éxitos de software social en las empresas.





Atlas: El Ajax de Microsoft
Sunday 1 October 2006 @ 12:58 am
Ayer viernes tuve una de esas escasas oportunidades de conversar con dos ejecutivos top: Leandro Doeyo, Regional Academic Evangelist, MSDN Latinoamérica (Microsoft), y con Mario Rodriguez Gerente de Relaciones Académicas de Microsoft para Chile.

Bueno, me pareció interesante plantearles un asunto que personalmente me conciernen desde el punto de vista de Asistente Ejecutivo del Centro Microsoft (ubicado en el 3IE) y como memorista e invstigador de Enterprise 2.0 (principios de la Web 2.0 en las organizaciones): el desarrollo tecnológico de la Web2.0 (representado por Ajax) y cómo Microsoft lo enfrenta. Para eso, les cité un caso de un proyecto en especial.

El laboratorio Intel Motorola, en donde se encuentra el Centro Microsoft, posee una serie de emprendimientos tecnológicos en desarrollo, algunos financiados por subsidios estatales (Innova- Corfo) y otros por concursos públicos (como el que hizo Microsoft este año, y el que se está realizando con VTR). Dentro de estos proyectos, destaco uno en particular, Homero Equipos creado por JCode. Homero Equipos es un Gestor de Proyectos y Tareas Online, muy al estilo Basecamp. Parte del desarrollo está creado con Ajax, utilizando para ello herramientas de código abierto.

Bueno, habiendo visto el caso de este proyecto, les pregunto, qué ofrece Microsoft para que los desarrolladores no se muden de lleno a Ajax y plataformas de código abierto. Es más, la pregunta fue, ¿qué hace Microsoft con Ajax? y la respuesta fue más sencilla de lo que esperaba: “pues bien, Microsoft tiene Atlas“… mmm Atlas… en mis “horas” de lectura y debate de investigación, no había escuchado nada de eso en el ciberespacio. La respuesta fue seguida de una pequeña explicación de que hace y el resto de los emprendimientos bajo el paragüas que representa “Windows Live” la Web 2.0 de Microsoft.

Atlas es un framework que potencia ASP.Net con extensiones funcionalidades basadas en Ajax, es decir es una especie de ASP.Net Ajax. Sin duda que representa un avance para el desarrollo en ASP y que permite integrarlo con toda la gama .Net que Microsoft ofrece.

El sitio oficial de Atlas (ASP.Net Ajax) ofrece un video de desarrollo en ASP.Net 2.0 utilizando Ajax. La verdad, es que no sabía de esta propuesta de Microsoft, tampoco lo había leído en medios dedicados a cubrir este tipo de temas.

Esto demuestra, que la nueva generación de la Web, ha traido muchísimos cambios en diversos aspectos, en el que la arista tecnológica va siempre adelante.

¿Podrá Microsoft hacer frente a la tendencia “abierta y libre” que se vive en este momento?