Thursday 15 February 2007 @ 12:14 am

Cuando encuentro cosas buenas me gusta destacarlas. Hoy quise dármelas de galán con un lindo regalo fotográfico a mi “pior is na” (a mi vida! - por si llega a leer esto). Diseñé en Fireworks un collage de fotos cuyo tamaño no se asimilaba a los estándares de impresión fotográfica.
Por una cosas de percepción de marca, no se me ocurrió otra tienda para imprimir digitalmente mi collage que Kodak en ValparaÃso. Asà que tomé mi pendrive cargadito y partà airoso. Una vez allÃ, me atiende amablemente una señorita y me pregunta que necesito. Le comento que deseo imprimir digitalmente una imágen de grantamaño y no estándar. Me responde que tendré que esperar a lo menos 30 minutos porque el único computador que hace la pega digital tenÃa virus.
A pesar de ello, quise tantear los precios y el producto para lo cual pregunté. El tamaño que deseaba costaba $3990 y lo tendrÃan en dos o tres dÃas. Mmmm pensé, esto me suena a caro. Pues bien, no lo es si pensamos en las fotografÃas convencionales con el tamaño que solicité, bordea fácilmente esa cifra. Gracias a Dios el computador estaba malo.
Salgo de la tienda, y casi manejado por la mano invisible, me topo con Dimacofi. Guau!! yo ya habÃa impreso antes unas fotos digitales que habÃan quedado muy bien, pero el marketing de Kodak en todos estos 26 años de vida, me impidió recordar esta nueva experiencia.
Asà que entro, tÃmidamente pregunto exactamente lo mismo que en Kodak. La respuesta me dejó atónito. El trabajo no dura más de cinco minutos, lo entregamos al instante. Y cuánto cuesta… mmm solo $599 pesos en papel fotográfico!!!!
Yia!!!! contento mi bolsillo y mi tiempo. El trabajo entregado, fue brillante. Ningún problema, además que el encargado de la impresión conocÃa exactamente los softwares que le mencionaba de modo de poder entender mejor mis requerimientos.
Dimacofi con su servicio Emotions, está haciendo más fácil la vida de quienes vivimos con la fotografÃa digital, tanto por oferta de productos muy variadas (te hacen unos calendarios geniales con tus propias fotos), rápido y a un precio accesible.
Kodak en cambio, me entregó una imágen del siglo pasado, en donde todavÃa las fotos son entregadas “más tarde”, a precios más caritos… y leeeento leeento.
Como simple consumidor, antes podrÃa haber mencionado a Kodak para las impresiones revelados digitales. Ahora se que para las impresiones y revelados digitales, emotions la lleva hace rato.
PD: No trabajo para ninguna de ambas empresas, solo que me gusta destacar los buenos servicios!
Tuesday 13 February 2007 @ 2:16 pm
Esto queda a opinión de los lectores, pero a mi modo de ver, es una forma inocente de engañar.
Al activar la nueva super clave del banco Santander, esa que trae una verdadera malla de coordenadas para hacer más seguras las transacciones por Internet, el banco aprovecha de ofrecer un seguro total. Y como no estoy pa’ darme el lujo de contratar nuevos servicios le pongo “No, no quiero estar asegurado”.
El punto es que el siguiente cuadro de texto en donde generalmente (ya casi de forma estándar) uno confirma la acción apretando Aceptar, estos señores cambian el sentido lógico de los botones apelando al error de los usuarios. Es decir, al hacer Aceptar, en vez de confirmar mi negativa, estoy Acpetando el seguro, a pesar de haber hecho click en NO en la pantalla anterior.
O sea, si no estoy atento a leer (no todos tienen el tiempo de leerse todo lo que le ponen encima… siempre espero que mi banco me facilite las cosas y me ahorre tiempo, no?) ahora estarÃa viendo como salir de esta!!
Esto se puede leer desde varios puntos de vista.
1º Desde el punto de vista de usabilidad, es decir, la facilidad que posee una Web para su navegación y comprensión de su estructura, es pésima, porque no utiliza las convenciones que todos conocemos. Ello cambian el patrón e incluso a pesar de tener por escrito lo que se hace al hacer Aceptar, apela a un mayor trabajo del usuario en donde se fomenta el error. Vaya uno a saber lo tedioso que puede llegar a ser el descontratar el servicio por este simple error.
2º No me agrada que un banco desee obtener buenos clientes instando a que estos contraten servicios que no necesiten y por error. En palabras simples, pésima imagen. Ahora, yo soy cliente del banco de nuna haber tenido algun problema, me da lata pensar en lo que hubiera pasado si no me doy cuenta de esta “pillerÃa”. Al más puro estilo de los hoaxes (cadenas engañosas) que llegan a diario por email.
Mal sres. Santander Santiago.
PD: Un punto importante, como nunca hice click en Aceptar, nunca sabré si efectivamente se contrata el servicio o si hay algún paso adicional. Independiente de aquello, el sistema sigue siendo engañoso.
Tuesday 31 October 2006 @ 10:18 am
Importante artÃculo a considerar a la hora de crear empresas en Chile. No se trata de asustar, sino de motivar a los legisladores a cambiar las reglas del juego para quienes, se supone, dan empleo y mueven la economÃa del paÃs.
Tomado del Diario Financiero
A las trabas burocráticas que impiden un mayor dinamismo en el nacimientos de nuevas empresas, se suma la cultura del castigo al fracaso, que lejos de ser parte del aprendizaje en el camino al éxito empresarial, es un obstáculo que anula las segundas oportunidades.
Ser emprendedor en Chile es una de las profesiones más complejas, pues además de requerir de buenas ideas, talento para llevarlas a la práctica y capital para afrontar los costos iniciales, la experiencia local revela que es tanto o más fundamental la perseverancia.
La creación de una empresa puede tomar hasta un máximo de seis meses para empezar a funcionar e involucra un costo de US$ 1.347 (unos $ 700 mil), es decir, el doble que en otros paÃses con niveles de desarrollo e ingreso per cápita similar al nuestro, según corrobora un reciente estudio de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS).
Y, antes de partir, el protagonista de cualquier proyecto debe realizar unos 26 trámites -en unas seis entidades distintas y en promedio toma una semana cada uno-, mientras que en Nueva Zelanda sólo se necesitan dos. “En ese paÃs, un empresario se demora 12 dÃas en crear su compañÃa y con un costo de US$ 40 y nosotros nos demoramos seis meses y con un costo mÃnimo de US$ 800 para el caso de un simple negocio tipo bazar o en un pequeño comercioâ€, comentan en la entidad gremial.
Una difÃcil partida MartÃn, un profesional santiaguino con algunos ahorros, instaló hace un año y medio un restaurante en la V Región, pues pensó que esta serÃa una inversión más rentable que un depósito a plazo u otra apuesta de tipo financiera.
Desde un principio, las dificultades fueron evidentes. La primera, la falta de un organismo que centralice la información para quien se inicia en las lides de los negocios. “Cada entidad a la que uno tiene que ir está preocupada de lo que necesitan ellas, no de los pasos siguientes ni de los papeles que se deben llevar. Entonces, por cada trámite, en rigor, hay dos viajes. Uno para saber qué papeles y requisitos se necesitan, y otro para hacer el trámite y pagarâ€, relata. Propio de los emprendimientos relacionados con el ámbito de los alimentos, las mayores trabas en su recorrido las encontró en la Municipalidad y en el Servicio de Salud. Por ejemplo, en la primera le pidieron actualizar el plano de la casa en donde funcionarÃa el restaurante, lo cual lo obligó a contratar un arquitecto, pero nunca le dieron la patente de alcoholes. “Esto último depende de la decisión del Consejo Municipal y eso se ve, caso a casoâ€, explica el ex empresario gastronómico.
A la inversión en los equipos del restaurante, debió sumar cuatro meses de sueldos a sus empleados, ya que el Seremi de salud exige la nómina de trabajadores antes de empezar a operar el negocio. “Para solicitar el permiso sanitario se pide un plano con la ubicación de todos los muebles, maquinarias y extractores de aire, para lo cual hay que tenerlas compradas y muchas veces no las aceptan. Asà me demoré cerca de siete meses en partirâ€, precisa MartÃn.
Otra muestra de los tropiezos que genera la ausencia de una institucionalidad pro emprendimiento, es la cantidad de copias de cada papel relevante para lograr la autorización de una actividad comercial. Precisamente, por la carente comunicación entre las diferentes reparticiones que participan en el proceso, la persona debe andar con una carpeta de papeles para todas partes.
No es sólo un problema de comunicación. La descoordinación entre las entidades pertinentes muchas veces agrava la situación. “El departamento de Obras de la Municipalidad me exigÃa tener 120 m2 construidos, y el Seremi de Salud me exigÃa que la basura estuviera en un cuarto techado aparte. Pero si ponÃa techo, me pasaba en 2 metros de los 120 m2 que pedÃa la Municipalidad. Entonces, cuando iba el inspector municipal tenÃa que sacarle el techo al cuarto; y cuando iban los inspectores de salud, volver a ponérseloâ€, grafica.
Al final, MartÃn optó por cerrar su negocio sin recuperar el capital. Sólo en la reconstrucción de la casa que arrendó invirtió $ 5.000.000, pues debió ajustar estructuralmente el lugar para cumplir con la normativa. En diligencias básicas para partir -notariales y legales- el gasto habÃa bordeado los $ 300 mil.
El castigo al fracaso
Decidor, MartÃn prefiere guardar reserva de su apellido. Otros, en su mismo caso, lo emulan. Todos sacan la misma cuenta: la idiosincrasia chilena castiga el fracaso, incluido el ámbito empresarial. Cada uno guarda en el anonimato las “aventuras†empresariales.
Un mar de distancia con lo observado en economÃas desarrolladas, donde los currÃculos suelen enriquecerse con los “proyectos frustradosâ€, pues se asume que el fracaso es parte de la esencia de los emprendedores. En EE.UU. los ejemplos son emblemáticos: Henry Ford falló en dos negocios como fabricante de automóviles antes de crear Ford Motor Company; Tom Monaghan, que fundó Domino’s Pizza, estuvo a punto de quebrar dos veces con su primer restaurante y Berry Gordy, fundador de la Motown Records, debió cerrar su primera tienda de discos.
¿La lección? Todos ellos se levantaron de nuevo. Sólo un antecedente al respecto: en la mayor economÃa del mundo sólo toma cinco dÃas –como mÃnimo- abrir una empresa y el costo llega a US$ 285 (unos $ 150 mil).
Pero el negativo impacto no se limita a la imagen personal sino también alcanza al bolsillo del emprendedor, puesto que -por lo general- éste queda endeudado con el sistema financiero. Y aunque termine pagando, sus fracaso quedará registrado en el sistema, haciéndosele prácticamente imposible volver a obtener un crédito para volver a emprender.
Si al principio fue difÃcil el acceso a financiamiento, hacia el final la figura también es compleja. “Hay que demostrar como mÃnimo 12 IVA para tener un acceso a un crédito y ventas altas de alrededor de $ 30 millonesâ€, precisan en el comercio. Ese mismo año de funcionamiento que se exige para tener una cuenta corriente y una chequera de empresas, requisitos -a su vez- para establecer tratos con proveedores.
El trauma del cierre
Las dificultades de la historia no terminan con el funcionamiento de la nueva empresa. Si ésta decide cerrar, surge otro problema. El término de giro –que debe informarse al Servicio de Impuestos Internos en los dos meses siguientes a la decisión- obliga al empresario a presentar una contabilidad histórica de su negocio. Para ello el SII le da plazo de un año, en cuyo lapso debe demostrar además que no tuvo movimiento, o sea, deben acumular en forma continua 12 o más declaraciones de IVA sin movimiento.
Dentro de este plazo, el empresario también debe entregar todas las boletas y facturas timbradas, es decir, es sometido a una verdadera auditorÃa para chequear si tiene deudas financieras y previsionales. Al minuto del cierre, todas las cuentas deben estar al dÃa o, de lo contrario, el SII aplica multas.
Dado este cuadro, se calcula que alrededor del 70% de las empresas sin movimiento no realizan los trámites legales de término de giro. Muchas veces, y ante una actividad comercial que no dio dividendos, no tienen cómo responder frente a los pasivos.
Antecedentes del Banco Mundial, revelan que el tiempo promedio de cierre de empresas en el paÃs es de 5,6 años, lo que lo ubica en el lugar 14 en el ranking de paÃses con mayores tiempos de cierre de firmas, cercano a HaitÃ, Filipinas y TurquÃa, mientras que Estados Unidos registra un tiempo medio de 2 años y los paÃses de la OECD de 1,5 años.
Empresas inactivas
Una muestra de que muchos emprendedores declinan cerrar formalmente las empresas en las cuales les va mal -precisamente para evitar problemas con el SII y otras secuelas que implican altos costos-, es que alrededor de un 40% de las firmas legalmente identificables son compañÃas sin actividad comercial alguna, o sea, no poseen registros de ingresos o ventas en sus estados de situación, según un estudio de la Cámara de Comercio de Santiago.
De acuerdo a dicho informe, la creencia común de que en el paÃs operan cerca de 700.000 empresas es sólo eso, pues el universo efectivo no superarÃa las 450.000.
En suma, después de un fracaso empresarial regularmente no queda capital y, a su vez, queda restringido sino anulado el acceso a financiamiento. Con alta probabilidad, el entusiasmo por emprender nuevos negocios desaparece. Un serio riesgo para el desarrollo de un paÃs que aún exhibe grandes desafÃos en materia de distribución del ingreso de la población vÃa un mayor y mejor empleo, cuya base –se entiende– debe comprender una saludable iniciativa personal.
Urge por lo tanto incentivar el emprendimiento. Hace más de 200 años que Adam Smith nos habló de las bondades que genera para la sociedad la existencia de iniciativa privada: aunque el empresario no se lo proponga una “mano invisible†fomenta el desarrollo del paÃs. Urge, por lo tanto, una “mano visible†del Estado para simplificar los trámites (sin necesariamente bajar los requerimientos) que permita a más personas emprender.
Los cambios: Simplificar y reducir costos
Una mayor creación de nuevas empresas podrÃa constituirse en un arma poderosa para combatir el desempleo en Chile. Para acelerar este proceso es necesario llevar a cabo una serie de reformas, que a juicio de la Cámara de Comercio de Santiago pasan por dar origen a una ventanilla única on line, que integre todas las plataformas electrónicas involucradas en los procesos de cierre y aperturas de empresas. Lo complicado de esta propuesta, es que -por distintas razones- nunca ha resultado. De hecho, bien podrÃa calificar entre las eternas promesas de los últimos gobiernos.
En segundo lugar, se requiere la modernización del sistema registral chileno, el cual permitirÃa agilizar y optimizar la recepción, almacenamiento y distribución de información a través de una red interconectada con todos los agentes que componen dicho sistema.
Otro frente de renovación corresponde al aparato municipal a través de la creación de una plataforma tecnológica común “de apoyo al giro municipalâ€, que opere sobre Internet.
A su vez, habrÃa que revisar los costos fijos -notariales y legales- para crear una compañÃa, que suman unos US$ 547,
independiente del monto del capital invertido. Estos costos representan
una carga mayor para las pequeñas o microempresas que inician
operaciones.
En economÃas competitivas ya existen resultados concretos con este tipo de reformas. En Canadá en 2002 y Australia crearon en 1998 sistemas ad-hoc para registrar la creación de empresas en Internet. Ambos paÃses poseen un récord mundial de sólo dos dÃas para la creación de una compañÃa.
Thursday 27 July 2006 @ 11:03 am
Me encontré con un
post acerca de la Web2.0 que resumen en parte la visión del usuario común de aplicaciones web. El post es antiguo (Enero2006) pero su mirada la he visto en muchas otras opiniones por estos dÃas. Como
memorista del tema, me vi en la necesidad de aportar la otra visión de las cosas. Asà que le comenté lo siguiente:
“mmm creo que hay algo que no me cuadra en tu análisis. Bajo mi opinión, creo que la mayorÃa de quienes critican esta “moda” del Web2.0 se enfocan en:
- El nombre “2.0″: Esto les suena estrategia publicitaria, a marketing barato para vender más… eso lo detestan.
- Las aplicaciones web: Tal como lo mencionas, basarse en la “poca novedad” de nuevas compañÃas que ofrecen lo mismo que el resto.
- Cuál me ofrece más y gratis: esto ya es problema de las empresas que otorgan las aplicaciones, pero definitivamente los usuarios difÃcilmente van a pagar por algo que se ofrece gratis en otros lados.
Pues a mi entender, y con total respeto de las opiniones que se pudieran tener con respecto al tema, todas estas visiones carecen de un análisis más de fondo. El criticar a la Web2.0 porque es “2.0″ está demás. PodrÃa haber tenido otro nombre, o incluso podrÃan haberse creado denominaciones distintas para los elementos que la componen (uno para los cambios tecnológicos, otra para los sociales, otra para los estratégicos, etc.), asà que por lo menos tenemos UN término para hablar de todas esas. De verdad importa si es 3.0, 2.1.1 o Beta??? no lo creo.
Centrar el análisis solo en lo que hacen o no las empresas es otra carencia importante. La Web2.0 es relevante por el nuevo uso que se le da a lo ya existente, que permitió elevar de categorÃa lo que los usuarios pueden ofrecer, cambiando de esta forma el cómo se hacen las cosas. Es por ello que decir que estas empresas ofrecen o no algo nuevo… mmm no aporta mucho, sino mas bien de qué forma mejoramos nuestra productividad con los ejemplos de estas.
La Web2.0 a lo mejor ya no es tema para el común de los usuarios, pero sà lo es, y en gran medida, para las organizaciones en general. Estas no se preocupan si Flickr copia o no a otra, o si los videos de YouTube tienen derechos de autor. A las organizaciones les importa saber si la popular Web2.0 les permite ser más productivos o no, asà de simple. Si es know how que utiliza Flickr, Writely, Wikipedia, me ayuda a mejorar mis tareas laborales. Y en eso peca el común de lo usuarios, critican marcas, pero no funcionalidades, critican nombres pero no lo que representa.
Ahora, es responsabilidad de las compañÃas que entregan estas herramientas, dar a entender al usuario que el hecho de que nazcan muchas y mueran otras, es parte de cualquier mercado, que se ha hecho mediático y popular por las caracterÃsticas propias de la Internet.
Sunday 11 December 2005 @ 4:18 pm

Mi trabajo de memoria se titula: Modelo de Planificación Estratégica Integral, en donde trato de postular la conveniencia de utilizar para la creación de estrategias de negocio, no solo un modelo en especial, sino uno que adopte lo mejor de varios pensamientos estratégicos a través del tiempo, sobre todo en el entorno actual caracterizado por la constante del cambio y la presencia de economÃas globales e interconectadas.
Y dentro de tanto material leido y por leer, como parte de la investigación, surge la reflexión del concepto de planificación, gestión y estrategia. Está claro que no son exclusivos del mundo empresarial, y que cada uno de estos están presentes de alguna u otra forma en nuestro diario vivir, pero estamos conscientes de ello??
En los cursos de Gestión Estratégica se nos enseña la importancia de visualizar hacia dónde queremos llegar, y tan esencial como saber a dónde, es el cómo. En ese sentido, es cuando la gestión y planificación pasa a explicar nuestros desafÃos y sueños, cuando descubrimos que la vida es desear algo y luchar por obtenerlo.
Explicarle a un empresario PYME que para dirigir su empresa debe crear una misión, visión y luego hacer un análisis de su entorno para determinar cómo son sus capacidades puede ser exitoso, es algo tan obvio y tan presente intrÃnsecamente que a veces ovidamos tamaña obviedad.
Por ejemplo, cuando entramos a estudiar alguna carrera, el objetivo es claro: Lograr la titulación. Y ¿cómo lograrlo? La Estrategia puede ser estudiar muchÃsimo o copiarle al compañero, sea como sea son vÃas de lograr el objetivo. Pero antes de sentarnos a formalizar en el papel dicha planificación, ya la tenemos de antemano en la mente.
Los objetivos que dÃa a dÃa debemos de superar, serán difÃciles o sencillos pero todo dependerá de cuan preparados estemos para ellos, y si supimos cómo enfretarlos.
Cómo serÃa realizar un análisis de nosotros mismos, bajos los paradigmas estratégicos que se utilizan para el estudio de mercados e industrias???
Qué herramientas podrÃamos considerar, se me ocurre:
Análisis Interno: UtilizarÃa la Inteligencia Emocional, que me permitirÃa definirme personalmente
- Autoconocimiento
- Autocontrol y
- Motivación
Una vez que ya me conozca, cruzo esa información con aquella que me indica qué es lo que quiero lograr en la vida, en base a objetivos concretos como por ejemplo: Ser Ingeniero Comercial.
Bueno el paso para lograrlo es obvio, estudiar o coimear a los profes y/o ayudantes -es solo un ejemplo
-
Una vez logrado ese objetivo, el próximo podrÃa ser, encontrar trabajo, o subir a una mejor posición.
Allà es en donde cobra mayor importancia el medio:
Análisis Externo: La Inteligencia Emocional también ayuda a analizar nuestro medio, y nuestra relación con él.
- Habilidad Social
- EmpatÃa
Independiente de los resultados, hace un análisis de este tipo ayuda considerablemente a esclarecer la pista, a definir mejores estrategias para lograr lo que queremos en nuestras vidas. No se trata de hacer un análisis de las Cinco Fuerzas de Porter para decidir cómo logro un ascenso, sino la idea está en descubrir la esencia de todo el modelo, lograr un desempeño superior.
Friday 9 December 2005 @ 4:16 pm
Hoy por hoy se reconoce la importancia de la planificación estratégica como punto de partida para todo tipo de gestión organizacional, sean empresas con o sin fines de lucro. Sin embargo, tan importante o más es la puesta en marcha de las estrategias ideadas, basicamente porque demuestran la capacidad de la firma para proponer y ejecutar sus intenciones utilizando sus recursos y capacidades.
En ese sentido, la consultora de gestión estratégica y de tecnologÃas de información, Booz Allen Hamilton, plantea que una ORGANIZACIÓN SALUDABLE es aquella que logra ejecutar rápida y eficazmente su planificación estratégica como resultado de una serie de factores presentes en la misma.
La presencia o no de este conjunto de factores, crean siete tipos de organizaciones las cuales se clasifican en dos grandes grupos: Organizaciones No Saludables y Org. Saludables.
ORGANIZACIONES NO SALUDABLES
- La Organización Pasivo-Agresivas: Todo el mundo está de acuerdo pero nada cambia.
- La Organizacón Descoordinada: Esta organización cuenta con muchas personas inteligentes, motivadas y con talento, pero a menudo no tiran en la misma dirección
- La Organización Inmadura: Esta empresa ha crecido por encima de las posibilidades de su modelo organizativo y está a punto de estallar. Resulta demasiado grande y compleja para que un pequeño equipo de altos ejecutivos pueda controlarla de forma eficaz.
- La Organización Burocrática:Con la carga de varios niveles de gestión, esta organización tiende a sufrir “parálisis de análisis”. Cuando se mueve, se mueve lenta y reactivamente, a menudo por detrás de oportunidades que la competencia sigue desde antes o con más vigor.
ORGANIZACIONES SALUDABLES
- La Organización Militar: A menudo dirigida por un equipo directivo reducido y práctico, esta organización tiene éxito gracias a su fuerza de voluntad… la de sus altos ejecutivos.
- La Organización Justo a Tiempo: Aunque no siempre ha sido proactiva en la preparación para cambios inminentes, esta organización ha demostrado ser capaz de superar obstáculos cuando ha sido necesario, sin perder de vista la visión general.
- La Organización a Toda Prueba: Esta organización es bastante flexible como para adaptarse rápidamente a los cambios de mercado externos, aunque sigue centrada fijamente y alineada entorno a una estrategia empresarial coherente.
Más allá de establecer estos siete tipo de organización, Booz Allen Hamilton crearon además un mecanismo de evaluación, en el cual los empleados de la firma (sean estos de la alta dirección, media, lÃnea operativa, personal corporativo o personal de unidad de negocio) pueden ingresar sus impresiones y percepciones acerca de su propia organización y de este modo clasificar a la empresa en alguna de las siete categorÃas.
Este método se denomina Org DNA Profiler (El perfil del ADN de la Organización)
En la ENCUESTA Booz Allen Hamilton, evaluán la firma en varias categorÃas: Estructura, Toma de Decisiones, Información y Motivadores.
Los resultados parciales aseveran la gran correlación entre empresas saludables y éxito financiero. En ese sentido las caracterÃsticas empresariales que más se correlacionan con mejores rentabilidades son: la habilidad para ejecutar rápidamente las decisiones estratégicas y operacionales, y la capacidad para enfrentar cambios discontinuos en un ambiente competitivo.
Sin duda que este modelo de evaluación estratégica y organizacional ayude a determinar de manera interior qué hacemos bien o mal, y diriga los esfuerzos en lograr un entorno empresarial que desde los mismos empleados se reconozca como SALUDABLE.
Tuesday 6 December 2005 @ 4:11 pm

En los inicios de mi carrera de IngenierÃa Comercial, se nos enseñó un modelo estratégico que respondÃa a tres elementos clave: la Unidad Estratégica de Negocios (UEN), la estructura de la Industria, y la Posición Competitiva de la firma.
La UEN, responde a un mercado en particular enfrentado a un sector industrial determinado, el cual lucha por poser un desempeño superior que el de los competidores.
Para aquello, el análisis de las Cinco Fuerzas de Porter se convirtió en el mecanismo de evaluación industrial de mayor influencia, junto con el de la Cadena de Valor para el análisis interno de la firma. Por ello es común encontrarse con estos análisis en la mayorÃa de los informes de mercado que realizamos en el transcurso de la carrera.
Sin embargo, es muy importante considerar, como todo modelo, cuál fue el escenario en el cual se creo este paradigma estratégico “estructura de la industria/posición competitiva” de Michael Porter, y cuáles fueron los supuestos para su puesta en marcha.
El análisis de la estructura de un sector industrial, vio la luz en el libro “Estrategia Competitiva: Técnicas para el Análisis de los Sectores Industriales y de la Competencia” de Michael Porter en 1980.
Asimismo, en el año 1985, Porter publica “Ventaja Competitiva: Creación y Sostenimiento de un Desempeño Superior”, libro que entrega una de las herramientas de análisis interno más consolidadas en el tiempo: la Cadena de Valor.
El escenario económico en ese entonces, distaba mucho del actual, tan dinámico e interconectado. En la década de los ochenta, Internet aún no hacÃa su aparición y el fenómeno de la globalización no era el paradigma económico, por lo que no existÃa una interrelación tan estrecha en el globo como la que existe ahora.
El concepto que dio vida a esta economÃa interconectada se define como “universalidad de las redes”, término utilizado por Arnoldo Hax en su libro “El Proeycto Delta” para identificar el efecto de un mundo conectado no sólo por la redes ya conocidas de los activos fÃsicos y el flujo real de los bienes (redes de energÃa eléctrica, cadenas de abastecimiento y rutas aéreas) sino también por la nuevas redes de la información (corporaciones virtuales, sistemas financieros globales, comunidades de intereses y el mismo Internet).
La universalidad de las redes abrió nuevas relaciones y conceptos de negocio, que con el paradigma de Porter no se pueden analizar tal como en los años ochenta.
Ahora la pregunta que cabe señalar después de éstos antecedentes es: ¿Qué válidez tiene utilziar el modelo “estructura de la industria/posición competitiva” con las herramientas de Porter en un escenario tan distinto en el cual se desarrollaron?
Esta problemática no es nueva si consideramos que todo modelo estratégico ha sido cuestionado cuando los supuestos que los soportan cambian. Esto seguirá ocurriendo, dado que la esencia de la estrategia siempre cambia, y por consiguiente, los pensamientos estratégicos también lo harán, desarrollándo constantemente nuevos paradigmas de gestión.
Prahalad y Hamel, desarrollaron una perspectiva diferente a la de Porter. Estos plantean que el desempeño superior de una firma con respecto a sus competidores pasa sólo por su Posición Competitiva alimentada de raÃz por Competencias Centrales. Estas Competencias Centrales son aquellas que se caracterizan por tres atributos principales: no son imitables ni comerciables, otorgan un incremento significativo en los beneficios para el cliente del producto final y permiten participar de una amplia variedad de mercados.
En sÃntesis lo que plantea Prahalad es que la estructura de la Industria no importa tanto. El factor clave, corresponde a lo que pueda desarrollar la firma internamente.
Finalmente, Hax y Majluf, proponen un modelo integrador que unifica las visiones antes expuestas pero agregando además un elemento clave de esta época: las empresas complementadoras, aquellas que sin ser parte de la cadena de valor de una firma, aumentan el valor de la cartera de productos al ofrecer otros productos complementarios.
En un entorno tan dinámico, inestable e incierto, la integración de modelos estratégicos puede resultar ideal para abordar las distintas dimensiones de la estrategia no importando la industria en el cual se esté.